El sistema de compresor de aire se compone principalmente de depósitos, secadores y filtros. El aire comprimido seco garantiza el funcionamiento del sistema y el proceso de producción de los compresores. El secador está diseñado para eliminar el agua condensada del aire comprimido y suministrar aire comprimido seco y limpio. Sin embargo, incluso con secadores instalados, el aire comprimido puede contener humedad, lo cual se debe a las siguientes cinco razones.
1 、 Alta humedad del aire ambiente alrededor de la estación compresora. El aire contiene humedad inherente con un cierto nivel de humedad. Durante la compresión del aire, la alta temperatura dentro del compresor provoca que el agua se evapore directamente en vapor de agua, que luego se descarga con la presión del compresor. A medida que la temperatura desciende, el vapor de agua se condensa en agua líquida. Por lo tanto, se recomienda operar el compresor de aire en un ambiente de baja humedad o drenar el agua condensada antes de su puesta en marcha y funcionamiento.
2 、 Mal funcionamiento del equipo de secado posterior al tratamiento. Un secador de aire refrigerado típico tiene una capacidad de secado con un punto de rocío a presión de 3 °C; si la temperatura de trabajo en el lugar es inferior a 3 °C, la presencia de humedad es inevitable. En tales casos, es recomendable instalar un secador de adsorción microtérmica, que puede alcanzar un punto de rocío a presión de -20 °C después del tratamiento y prevenir eficazmente la formación de humedad.
3 、 Capacidad insuficiente del equipo de secado. En general, un consumo de aire grande e instantáneo provocará una capacidad insuficiente del equipo de secado, lo que dará lugar a humedad residual en el aire comprimido.
4 、 Humedad acumulada en los depósitos de aire: Se acumula humedad excesiva cuando no se acciona la válvula de drenaje o se olvida abrirla. Es necesario abrir la válvula de drenaje en la parte inferior del depósito de aire periódicamente y drenar completamente el agua acumulada.